La agrupacion de Eivissa en la “Fira de la ciència”
Lunes, 12 de Mayo de 2008Como ya sabréis si habéis leído las noticias en la web principal, los pasados días 8, 9 y 10 de mayo se celebró en Ibiza la “Fira de la ciència de les Illes Balears”, Fueron tres días intensos, de visitas, demostraciones y explicaciones, sobre todo para los más pequeños que quedaban maravillados al ver un velocista correr sobre una línea negra o un bot de laberinto, encontrar la salida, de forma decidida y sin tropezar con ninguna pared.
El trabajo empezó (a parte, claro esta, del trabajo previo hasta llegar allí) montando el están, repartiendo y distribuyendo el material y los elementos de decoración, pista de laberinto y de velocistas, así como una muestra de sensores y actuadores de los que más se suelen usar en robótica: CNY70, bampers, LDR, GP2D12, giroscopios, pirosensores, sonars, acelerómetros, CMUCAM, choque, vibración, así como motores varios, servos, leds, lcd con su teclado, altavoz, zumbador y un par de transceptores.
Con una gran asistencia de público, sobre todo escolares por la mañana y adultos por las tardes, con momentos de aglomeración, con los componentes de la agrupación repartiéndonos en las diferentes secciones explicando y mostrando lo que allí se exponía, poniendo a los bots en funcionamiento o dando información mas detallada a quien lo solicitaba, así se pasaron los tres días que duró la feria. Cansancio, si, pero satisfacción por haber podido enseñar, mostrar al público, lo que hacemos.
Los más jóvenes se interesaban más por los robots más espectaculares, como el velocista, que les asombraba al tomar las curvas a toda velocidad, pero como no, también por un Robosapiens que expusimos como muestra de robots comerciales, o por el Moway encerrado en su corralito y sacando de él a cualquier intruso que se atreviera a entrar. El público quedaba encandilado viendo como un robot era capaz de salir de un laberinto, sin chocar, centradito en las casillas, iba y venía de un lado a otro ¿y cómo lo hace? ¿Por qué no choca? ¿Cómo sabe el camino que debe tomar? El Minitarribot sirvió para mostrar tanto a docentes (muy abundantes entre el público) como a interesados en iniciarse, una forma sencilla de hacer robots, robots sencillos pero prácticos y educativos. La anécdota fue la Mariquita, una pieza de latón, totalmente mecánica que daba vueltas sobre una superficie sin caerse al suelo y que encandilaba a los más pequeñines y extrañaba a los mayores al no llegar a descubrir el mecanismo que le libraba de las caídas, mecanismo, que todo hay que decirlo, nosotros tardamos dos días en descubrir.
Por cierto, aquí tenéis al elenco de bots participantes, a algunos llegamos a cambiarles las baterías tres y cuatro veces en un día y eso que eran LiPo de 11.1V y 2.2A. Menos mal que hicimos una buena compra tanto de baterías como de cargadores y podíamos ir cambiando las pilas sin esperar a cargar. Mención a parte se merecen los bots que resistieron estoicamente los tres días de manoseos y funcionamiento continuo, cosa para lo que, en realidad, no estaban hechos.
En resumen, tres días intensos de exposición y trabajo, pero también de satisfacción y ganas de repetir. Es más, en la cervecita posterior al cierre ya hablábamos de la del año próximo, que por cierto seria en Menorca, cosas de vivir en un archipiélago.




